Mata con un tiro de escopeta a su mujer y se suicida; van 7 feminicidios

Roxana S. A. (39) caminaba la noche del lunes con su vecina María Rosario Galarza y le comentaba que tenía problemas con su marido, de quien se estaba separando, lo había demandado por pensiones y que estaba obligado a pagarle gastos de manutención de sus cinco hijos. Apenas horas después, a las 10:30 de ayer, la mujer se sumó a las estadísticas de las víctimas de feminicidio en Santa Cruz. Su esposo, Francisco A., con quien había convivido 21 años de su vida, le disparó en el cráneo con la escopeta calibre 16 con la que acostumbraba ir de cacería.

Entre los vecinos, repetían la versión de la separación y las disputas por cuestiones económicas de pensiones y por la vivienda. Asimismo, el fiscal Juan Sánchez manifestó que recogió esas versiones de las entrevistas a los hijos y a la hermana de la fallecida.

Además, señaló que, según los primeros elementos colectados en el lugar del hecho, se pudo establecer, preliminarmente, que el sujeto disparó en el cráneo a la mujer y luego se disparó con la misma arma, por lo que se trataría de un feminicidio-suicidio.

Era presidenta de su barrio
Roxana S.A. fue descrita por sus vecinas como una mujer activa y diligente. A comienzos de año fue elegida presidenta de su barrio y se dedicaba a vender empanadas y asaditos fuera del colegio Santa Rosa de Lima, donde estudian sus hijos. Entre lágrimas, un grupo de vecinas señalaba que la pareja constantemente discutía y que el hombre se dedicaba a la cacería, a limpiar terrenos y otras labores.

El crimen
Varias vecinas señalaron que escucharon el ruido de los disparos, pero pensaron que se trataba de cohetes o golpes en calaminas. Cuando uno de los hijos de la pareja llegó a su casa, se encontró con sus progenitores sin vida tendidos en el piso e inmediatamente avisó a sus familiares.

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Su hija mayor, de 18 años, que tiene un bebé de pocos meses de nacido, entró en shock al enterarse. “No puedo creer que anoche estuve charlando con ella y ahora tuve que entrar al cuarto donde estaba su cuerpo tendido para sacar la leche para su nieta”, dijo la vecina María Rosario Galarza./el deber