Extranjeros tienen seis razones para volverse bolivianos

EL “MAESTRO” NELSON SILVESTRI QUE TIENE LA SALUD DETERIORADA, MUESTRA SU DOCUMENTO DE IDENTIFICACIÓN ARGENTINO (ARRIBA).

Nelson Silvestri es un ciudadano argentino que radica en el país hace más de 50 años y requiere realizar su trámite para adquirir la nacionalidad de boliviano con urgencia.

Llegó por medio de la embajada de Argentina para la enseñanza de ballet y a través de su fundación promovió ese baile por mucho tiempo, hasta que sus fuerzas se fueron perdiendo. Incluso, tenía en proyecto la construcción de un teatro para bailarines en el país.

Vino a ayudar a Bolivia, pero el “maestro”, como se le conoce, ahora se encuentra enfermo y tiene pendiente una cirugía de hernia y tratamiento de otras complicaciones que le llegarían a costar hasta 15.000 bolivianos, en una clínica privada. Ve con impotencia que en su segundo hogar, a su edad (78 años), no pueda gozar de los beneficios sociales que implementó el Gobierno del presidente Evo Morales para los adultos mayores (Renta Dignidad) y el Seguro Universal de Salud (SUS), entre otros.

La Ley 370 de Migración, en su artículo 12 señala que “el Estado garantiza a las personas migrantes extranjeras, el ejercicio y goce de derechos”. Ahí se menciona la salud.

Su vida no fue fácil. Su esposa, boliviana, y su hijo lo abandonaron a su suerte. Además del dinero para su operación, necesita más de 4.000 bolivianos para iniciar el trámite de naturalización en la Dirección General de Migración (Digemin), lo que le permitiría recuperar su salud, de manera gratuita, y beneficiarse con la renta mensual de 350 bolivianos. Para regularizar su situación migratoria requiere algunos documentos establecidos en el Decreto Supremo 3676, sin pago de multas, pero tampoco puede cumplir con los requisitos porque implican volver a sus país por acreditaciones o sellos especiales. Ante esta situación, considera que la única solución para su caso es una amnistía porque “me voy a morir aquí”.

Esta es solo una de las seis razones que tienen los extranjeros para lograr la condición de bolivianos.

En el otro extremo se encuentra el segundo caso. Se trata de un ciudadano chino que logró concluir con el trámite de naturalización, motivado estrictamente por sus estudios. Llegó junto a su familia a Cochabamba por los negocios de su padre, que es empresario, pero después de dos años de residencia, requisito “especial” para obtener la nacionalidad de un segundo estado, decidió volver a su país para estudiar en una universidad pública, donde uno de los requisitos es contar con este documento para el acceso directo. La demanda es alta en esta casa superior de estudios. Por cada 2.500 postulantes solo uno logra ser aceptado.

El tercer caso está referido a quienes quieren gozar de los beneficios laborales de la naturalización. Al grupo se suman, principalmente los futbolistas, pero también otros extranjeros que se quedaron por matrimonio o hijos, por ejemplo, y lograron consolidar un negocio con su carnet de extranjería o tener un trabajo fijo. Por el momento, no pueden tener un contrato y los sueldos que reciben no son los adecuados, en algunos casos, para su preparación profesional. En Digemin observaron la situación de un grupo de venezolanos optometristas cuyo salario no va acorde a su experiencia.

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Recientemente, el futbolista brasileño, Álex da Silva, de Wilstermann, logró su naturalización porque en sus planes está quedarse a vivir con su familia y continuar con sus actividades. Además de defensor es pastor en una congregación evangélica.

Un cuarto argumento está explicado por un ciudadano suizo que llegó hasta las oficinas de migración y confesó que el documento le permitirá entrar y salir del país en cualquier momento, sin necesidad de cumplir con los plazos establecidos en las normativas vigentes para el ingreso, tránsito, permanencia y salida. El es empresario y sus labores le obligan a ausentarse por varios meses, cuando solo tiene 90 días como máximo.

Para otros ciudadanos, la quinta razón está en que el extranjero ya no requerirá hacer más trámites en oficinas migratorias o pagar multas, que a decir de ellos, tienen muchos requisitos y significan tiempo para demostrar la permanencia por trabajo, por estudio, por familia o por salud. Son visas para su residencia legal que tienen un tiempo establecido de duración y deben ser actualizados. Si bien hay algunos acuerdos bilaterales, como el de Bolivia y Argentina, que facilitan la permanencia de quienes quieren residir en el país, también debe disponer de tiempo y recursos para hacerlo.

Finalmente, la sexta razón es el amor. Muchos se encuentran enamorados del país y deciden quedarse definitivamente. Ellos ya tienen familia y radican más de 30 años.

El director de Migración, Bladimir Orellana, interpreta esta situación como que Bolivia ya no es un país de tránsito, sino una opción para radicar, formar una familia y aportar en su desarrollo.

La naturalización antes tenía un precio de hasta 700 bolivianos, pero se decidió que haya un incremento para velar que quienes accedan al mismo lo hagan por las razones correctas. El precio varía para la naturalización por tener hijos, matrimonio, servicio militar y convalidación de nacionalidad boliviana por matrimonio. Los tres primeros llegan a costar 4.715 bolivianos o 2050 UFV (Unidad de Fomento a la Vivienda). El reconocimiento de nacionalidad boliviana por padres es otro trámite que cuesta 115 bolivianos.

El matrimonio y los hijos

Un informe de la Dirección General de Migración (Digemin) da cuenta que las mayores demandas de los extranjeros por naturalización son por familia.

En 2018 se atendieron 53 casos por hijo y 17 por matrimonio. En el primer trimestre de 2019 se tienen datos de 16 casos por hijo y nueve por matrimonio. El trámite, según funcionarios de Cochabamba, puede llegar a demorar una semana y media hasta cumplir los requisitos, dar el examen y la entrevista, en caso de personas casadas. La norma establece una duración de hasta ocho días. Pero, ahí no termina, solo es la mitad del camino. Posteriormente, debe ir a sacar su certificado al Servicio de Registro Civil, de La Paz y luego al Servicio General de Identificación Personal (SEGIP) para obtener el carnet como boliviano. Este último puede durar hasta una semana y se hace en cada ciudad.//opinion