Derechos de “Potosino soy” aparecen a nombre de una multinacional

La advertencia de derechos de autor aparece cuando alguien sube un video a la plataforma con la canción o parte de ella. Una vez que el video ha sido subido, salta una notificación automática tanto en el audiovisual como en el correo electrónico de referencia para la cuenta. La advertencia dice que la supuesta infracción no apareja penalidad, pero llama la atención la atribución de derechos que no ha ejercitado ni siquiera la familia del compositor.

Eduardo Maldonado Iporre es ex senador y fue representante departamental del Defensor del Pueblo en Potosí. Es hijo de Lourdes Iporre, la única hija del compositor, y asegura que hace como diez años que la familia no recibe ningún tipo de pago por concepto del uso de las más de 600 canciones que compuso su abuelo. Agrega que la interrupción de pagos coincide con el fallecimiento de su abuela, la viuda de Iporre Salinas.

Según la advertencia que aparece en YouTube, The Orchard Music estaría ejerciendo derechos a nombre de Discolandia Dueri & Cia. Ltda. La productora de esta discográfica, Nelly Mendizábal, explicó que varios artistas firmaron contratos en el pasado, para la grabación de sus discos, cediendo derechos de distribución en formatos futuros y entre estos se encuentra Savia Andina, el grupo que se ha convertido en el más reconocido ejecutante del “Potosino soy”.

Pero Oscar Castro, representante legal de Savia Andina y miembro del Tribunal de Honor de la Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música (Sobodaycom), reaccionó indignado al saber de esa explicación. “Que Discolandia se vaya a la m… —dijo—. Mentira. Eso es falso. Nunca hemos firmado”.

Para Castro, los únicos titulares de los derechos de autor de “Potosino soy” son los descendientes de Humberto Iporre Salinas, mientras que los derechos de ejecución corresponderian a Savia Andina puesto que tres de sus integrantes originales —él, Gerardo Arias y Eddy Navía— fueron alumnos de Iporre en el colegio Franciscano y recibieron su autorización para interpretar algunas de sus canciones como, por ejemplo, la suite incaica “Oración del Mitayo”, la cueca “Tu orgullo” y la que ahora está en controversia.

Maldonado dijo que no es la primera vez que la familia se enfrenta a un intento de apropiación de derechos por “Potosino soy” ya que en el pasado ocurrió algo similar con la canción “Puneñito soy”, en Perú, y con “Tu orgullo”, en Argentina, pero ambas controversias fueron resueltas por la vía diplomática, sin mediar pago alguno.

Mendizábal explica que Discolandia tercerizó sus derechos de distribución de canciones en formatos digitales con la empresa The Orchard Music, pero aclaró que eso no involucra a los derechos de autor. No obstante, el mensaje automatizado que aparece en YouTue dice, expresamente, que son “propietarios de los derechos de autor”.

//El Potosi