86 mujeres fueron asesinadas; 12 feminicidas cumplen pena

Amigos se despiden de Betsabé en su velorio, la noche del 24 de agosto. Adán Mina Alanes, expolicía sentenciado por el feminicidio de la joven. FOTOS: Portugal/Solís

En Bolivia, 86 mujeres han perdido la vida, en su mayoría, a manos de sus esposos, concubinos, enamorados o exparejas, entre el 1 de enero y 17 de septiembre de este año. Solo 20 casos de feminicidios han concluido; 12 con sentencia condenatoria y ocho se extinguieron por muerte del imputado, de acuerdo con los datos del Ministerio Público.

En tanto, 41 presuntos autores guardan detención preventiva y 25 hechos se encuentran en etapa de investigación preliminar.

30 de 86 feminicidios se han registrado en La Paz, el departamento con mayor incidencia. Le siguen Santa Cruz con 15, Cochabamba con 12, Oruro con 11, Beni con 6, Potosí con 5, Chuquisaca con 3, Tarija con 2 y Pando con 2.

Al respecto, la directora de la Fiscalía Especializada de Delitos Contra la Vida, Nuria Gonzales, informó que 57 de los 86 feminicidios se han registrado durante el periodo de cuarentena. Apuntó que la mayoría de las muertes se ha dado en espacios privados e íntimos como el hogar.

“Ante el incremento de casos de violencia extrema de grupos en situación de mayor vulnerabilidad se ha implementado las Fiscalías Especializadas en Delitos Contra la Vida en los nueve departamentos de todo el país y El Alto para que haya una investigación oportuna de estos hechos delictivos”, manifestó.

MUERTES MÁS EXTREMAS Y CRUELES

Dos mujeres han sido calcinadas; una en Cochabamba y otra en Potosí. “Imagínense el dolor que siente una madre, una hermana o un familiar al recibir solo los restos óseos. Los casos son brutales”, manifestó Ángela Nogales, fundadora del Colectivo Mujeres de Fuego.

Betsabé Mara Alacia Z., de 24 años, fue asesinada por su enamorado, el teniente Adán Boris Mina Alanes, en el municipio de Quillacollo (Cochabamba). El ahora exoficial fue condenado a 30 años de cárcel en El abra tras declararse autor confeso del crimen, el 23 de agosto.

La joven salió de su vivienda diciendo que iba a encontrarse con su enamorado la tarde del 11 de agosto. No volvió a su hogar y su familia la estuvo buscando, mientras el policía decía que no se encontró con ella y luego dijo que estaba en un alojamiento, y que la devolvería a su casa.

El 18 de agosto, casi una semana después de la desaparición, vecinos de Maica Chica encontraron restos óseos calcinados (cráneo, columna vertebral, pelvis y varios huesos pequeños de distintas partes del cuerpo). En el lugar había cabellos y retazos de prendas de vestir; además de una cadena con un crucifijo, que terminó siendo el que usaba el teniente.

Finalmente, el IDIF confirmó que los restos encontrados eran de Betsabé y estableció que murió a consecuencia de “un disparo de proyectil de arma de fuego en la cabeza y la trayectoria condiciona la participación de una segunda persona”. Dijo que la trayectoria de la bala va de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda y de atrás hacia delante.

El 22 de agosto, Mina fue capturado en un alojamiento de Montero (Santa Cruz). Se le había acabado el dinero y aguardaba ayuda de sus familiares para salir del país con destino a Brasil.

La muerte de Nancy Nayda Pedrozo R. fue similar al de Betsabé. La joven, que tenía dos meses de gestación, salió de su casa para encontrarse con su pareja Alejandro O.C., el 1 de agosto, en Uyuni (Potosí). El hombre que le prometió amarla y cuidarla le quitó la vida y para deshacerse del cuerpo la quemó en complicidad con Serapio L.O., su cuñado. Ambos se encuentran con detención preventiva por el delito de feminicidio, desde el 5 de septiembre.

Los familiares reportaron su desaparición y estuvieron buscándola. Alejandro dijo que no se encontró con ella e incluso acompañó la búsqueda para que no sospecharán de él. El 23 de agosto, un poblador de la comunidad de Chita reportó el hallazgo de los restos calcinados (cráneo y parte del tórax) que se ha confirmado son de la joven.

LA SITUACIÓN EN COCHABAMBA 

Selena, Gisela, Dayana, Martha, Cinthya, Inés, Albina, Cirila, Soledad, Dayneth, Betsabé y Florinda son los nombres de las 12 víctimas de feminicidio en el departamento. Solo tres procesos han concluido; dos con sentencia máxima y uno por muerte del agresor.

Constantino Loza M. y Adán Boris Mina Alanes admitieron su culpa y se sometieron a un proceso abreviado, donde recibieron 30 años de cárcel por el feminicidio de Inés Higuera M. y Betsabé Mara Alacia, respectivamente. Los otros nueve imputados están con detención preventiva.

La abogada del Observatorio de Justicia de Voces Libres, Mercedes Cortez, en una anterior entrevista, manifestó que el índice de impunidad alcanza al 98.7%. Dijo que el procedimiento debería ser inmediato en casos de flagrancia.

Los familiares de las víctimas han peregrinado por justicia durante años. Lidia Montesinos, una joven de 22 años, fue violada y asesinada el 28 de diciembre de 2017. El Tribunal de Sentencia Penal No. 2 de Quillacollo, hace cuatro días, dictó sentencia de 30 años de cárcel para cuatro hombres, miembros de pandillas, por el delito de feminicidio.

Asimismo, William Kushner recibió la noche del jueves la pena máxima por el feminicidio de su pareja Andrea Aramayo. La joven, de 27 años, murió después de que el imputado la arrollara con su vehículo en la zona de Sopocachi (La Paz), el 19 de agosto de 2015.

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