Paola: ‘Perdí mi carnet, lo subieron a redes y alguien habilitó 30 líneas’ para estafar

Capturas de pantalla de cédulas extraviadas publicadas en Facebook. FACEBOOK

¿Se recomienda subir fotografías de cédulas de identidad extraviadas para encontrar al titular de ese documento?, la Policía sugiere que no se publiquen todos los datos del carnet porque se han dado casos donde delincuentes han usado esa información para estafar.

Los antisociales suelen habilitar líneas telefónicas a nombre del ciudadano que perdió su cédula y desde ahí se contactan con otras personas para estafarlos haciéndoles creer que son beneficiarios de bonos o ganaron premios, entre otras modalidades de engaños.

Paola (nombre cambiado) contó que la pérdida de su carnet le causó “un dolor de cabeza”. Ella hizo caer su cédula en una calle de la ciudad de Cochabamba, mientras se dirigía a la casa de un familiar. No se dio cuenta hasta que una amiga le escribió para comentarle que vio una publicación en Facebook donde estaban intentando ubicarla porque habían encontrado su documento. Para ello, esa persona publicó la fotografía de su carnet de identidad sin cubrir sus datos personales.

“Al principio sentí alivio porque pensé que me salvé de la fila que iba a hacer para sacar un nuevo documento y el tiempo que iba a tomarme, pero resultó ser peor. Obviamente, la persona que encontró mi carnet y lo subió a las redes sociales no lo hizo de mala fe. Desconocía, como muchos, que delincuentes se aprovechaban de este tipo de situaciones”, manifestó.

Paola, después de unas semanas, descubrió que alguien habilitó 30 líneas telefónicas a su nombre el mismo día que perdió su cédula de identidad. Tuvo que hacer los trámites para darlos de baja, pero los números iban a seguir operando a través de WhatsApp y lo más probable es que los delincuentes los usaran para estafas.

La joven reportó a los efectivos policiales esa situación para que estén pendientes e investiguen su caso.

La Policía indicó que, en estos casos, el titular del documento debe dar de baja todas las líneas que no fueron solicitadas por su persona; otras veces los mismos antisociales se deshacen de los chips telefónicos para que no puedan ser rastreados. Sin embargo, los números ya están registrados en redes sociales como WhatsApp y los delincuentes operan contactándose con las víctimas a través de esa aplicación. Por eso, es que los efectivos no pueden dar con su ubicación o paradero.

LAS ESTAFAS

Ni la pandemia frenó la ciberdelincuencia y muchos se aprovecharon de las necesidades de la ciudadanía. “Programa por nuestra Bolivia le comunica que su número telefónico tiene un bono y una canasta familiar”, dice el mensaje que le llegó a una joven a su WhatsApp hace aproximadamente un mes, en Cochabamba. Se trata de otro modus operandi que los estafadores aplican para captar a sus víctimas.

El número del que le escribieron tenía como foto de perfil el escudo de Bolivia y decía Ministerio de la Presidencia, aunque el estafador, en una llamada por esa aplicación, se identificó como funcionario del Ministerio de Gobierno. Desde esa cartera de Estado, han emitido comunicados indicando que se trata de una información falsa y que ese Ministerio no ha estado entregando bonos ni canasta, y no tienen programas relacionados a la dotación de alimentos o premios económicos. Pidieron a la población que no se deje engañar o engatusar con esas promesas.

La joven que recibió ese mensaje hizo conocer que intentaron estafarla haciéndose pasar por funcionarios y le ofrecieron un bono de 10 mil bolivianos y una canasta familiar valuada en hasta dos mil bolivianos.

UNA LLAMADA “SOSPECHOSA”

La denunciante indicó que la oferta le pareció “sospechosa y se dio cuenta que era falsa”. Sin embargo, se mostró interesada ante el estafador y pidió más información para acceder a ese beneficio brindando datos falsos, hasta que le pidieron una fotografía de su cédula de identidad y le dijeron que iban a rastrear su ubicación para hacerle la entrega del supuesto premio.

Grabó la conversación con el hombre que se hacía pasar por servidor público y lo siguiente es lo que le dice en la llamada por WhatsApp.

– “Muy buenos días, le está hablando el ingeniero Rolando, señora Adriana. ¿Usted en qué zona de Cochabamba se encuentra?”, le dice el estafador.

– “Por la General Achá y Junín”, responde la joven que se hace llamar Adriana, pero ese no es su nombre verdadero.

– “En la misma ciudad. Adriana le comunico que su número tiene un bono de 10 mil bolivianos en efectivo y víveres que se tienen que hacer entrega el día de hoy y hasta el mediodía. Nosotros no somos Tigo, no somos Viva, no somos Entel, somos del Ministerio de Gobierno de La Paz. ¿Me entiende?”, dice él.

– “Sí. ¿Cómo podría hacer para acceder a ese beneficio?”, pregunta ella.

– “Este bono se va a entregar a domicilio hoy delante de la prensa. Los víveres están yendo valuados en monto de 1.500 a 2.000 bolivianos en puro víveres. Arroz, fideo, azúcar, aceite, enlatados, como se dice para el hogar, para la olla. Por esta cuarentena se está dando una ayuda gracias a la Presidencia, ¿me entiende?, ¿cuántas personas integran su hogar o familia señora o señorita?”, cuestiona él.

– “Somos cinco personas”, dice la joven. (se cortó la llamada y el hombre volvió a comunicarse por la misma vía).

– “¿Me cortó la llamada?”, pregunta él.

– “Creo que la señal se fue porque no colgué”, responde ella.

– “Bueno, como le iba indicando lo que sería el dinero lo puede retirar en el banco Unión, Prodem, Mercantil, Los Andes o se le puede hacer entrega a domicilio. ¿Cuántas personas integran su hogar?”, vuelve a preguntar.

– “Somos cinco personas en casa”, le indica ella.

– “Cinco personas. Muy bien, señorita Adriana vamos a proceder a darle toda la información ya que se va a entregar delante de la prensa de Red Uno, Unitel y Bolivia Tv. ¿Cuáles son los canales televisivos que su persona mira más en su vivienda?”, consulta él.

– “Red Uno”, dice ella.

– “Red Uno, ya. ¿Tiene alguna pregunta o consulta respecto al tema?”, indica él.

– “Entonces como a qué hora más o menos pasaría (por mi casa) o cómo sería para que estemos atentos”, pregunta ella.

– “Usted tiene que coordinar con mi persona a partir de este momento, vamos a proceder a brindarle toda la información ya que la entrega de este bono se tiene que realizar a domicilio. No tenemos que cortar la llamada para que podamos rastrear su ubicación y poder hacerle la entrega. ¿Con quién se encuentra en estos momentos a su lado?”, dice él.

– “Estoy con mi mamá, pero ahorita no estamos en mi casa. En un rato más yo creo que iremos a mi casa”, responde ella. 

– “Ya. Me gustaría que me envíe una fotografía de su carnet de identidad de ambos lados para hacerle el registro correspondiente. Caso contrario el bono estaría pasando para otro número en el lapso de 15 a 20 minutos. ¿Me entiende?”, pregunta él.

– “Sí, le envío entonces”, indica ella.

– “Envíeme la fotografía de su carnet de ambos lados y se comunica una vez estando en su vivienda. Córteme la llamada y envíeme su carnet de identidad, primeramente”, instruye él.

– “Listo, gracias”, dice ella y cuelga la llamada.

La joven reportó el caso a la Policía, pero le dijeron que no podían recibirle la denuncia porque no se había consumado la estafa y que en la norma no existe el delito tipificado como “tentativa de estafa”.

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