Denuncian a fiscal y jueza por «ayudarse» a costa de un caso de violación a una niña

Willy T. D. busca justicia desde 2015 por la violación de su hija. Foto:Página Siete

Con sólo 13 años, Jhoselín quedó embarazada a raíz de la violación cometida en 2015 por su tío. Sus padres denuncian que, pese a contar con pruebas genéticas, en cinco años no se dicta una condena. En cambio, reclaman, con indignación, que sí se concedió una “justicia pronta y oportuna” para una jueza y un fiscal que causaron retardación de justicia y de diferentes maneras prolongan su peregrinaje por tribunales.

Willy T. D. y su esposa, dos comerciantes, descubrieron en septiembre de 2015 que los malestares que presentaba su hija se debían a los cinco meses de embarazo que tenía, producto de la violación cometida por un familiar, un maestro que visitaba su casa en la zona Villa Bolívar, en El Alto. Presentaron la denuncia y un mes después Rodolfo L. T., de 42 años, fue detenido.

El embarazo prosiguió para no poner en riesgo la vida de la madre, que sin poder asistir a la escuela y sumida en un cuadro de depresión, dio a luz de forma prematura. Nació un niño, que murió una semana después en la casa de la familia. Willy T. D. relata que, por las chicanas legales y las dificultades en la investigación el caso, éste  no avanzaba, por lo que  pidieron un examen de ADN para comparar una  muestra genética del tío  con una  del fémur del bebé muerto.

El resultado concluyó que, con 99% de certeza, el tío era padre del bebé, lo que  se constituyó en una prueba definitiva para probar que fue autor de la violación.

“Sólo quiero justicia, no tengo dinero, pero es mi única hija, debo luchar. Estudia, pero no quiere hacerse tocar con los hombres. Le digo que ella no tiene la culpa y que busco que castiguen a esa persona por el daño que le ha causado”, relató Willy T. D. con la voz entrecortada y sin poder evitar que las  lágrimas corran por debajo del barbijo que usa.

Fatigado por la pena de no hallar justicia, sentado en la silla de la oficina de su abogado, Benedicto Tancara, el  padre contó que, pese a todas las dilaciones,  no abandonó el caso. “El primer fiscal del caso fue Ronald C.;  trabajó muy bien, me indicaba lo que debía hacer como víctima, pero luego lo cambiaron y se hizo cargo Samuel L. y desde ahí se estancó todo, no me informaba. Así fue hasta que el juez lo conminó a que presente la acusación o dé por cerrado el caso, que es lo que le pidió el violador, extinguir el proceso”, recordó.

Tancara explicó que el ahora exfiscal Samuel L. no presentó la acusación y el juicio contra el acusado se logró gracias a que ellos presentaron la acusación particular, como víctimas. Debido a esa grave falta se denunció al fiscal y la misma institución en la que trabajaba lo imputó por incumplimiento de deberes en 2017. Con dos procesos a cuestas, don Willy T. D. y su abogado lograron que Samuel L. sea llevado a juicio ante el juzgado anticorrupción dirigido por la jueza Gladis B.

Contrario a lo que pasó en el caso de la hija de Willy T. D., que lleva cinco años sin sentencia, el de Samuel L. sólo demoró dos años en ir a  juicio. Pero  el 25 de enero de 2020 la jueza Gladis B. resolvió absolver de toda culpa al entonces fiscal anticorrupción. Tancara afirma que el juicio fue ilegal pues se dio sin su presencia. Ahora apelaron la  sentencia y esperan una respuesta.

Junto con   otras personas que se declaran víctimas de injusticia en el tribunal de Gladis B., accedieron a  documentación que les hace presumir  un consorcio ilegal. En el caso de Willy T. D., sospechan que en las mismas fechas que transcurría  el juicio contra el fiscal Samuel L.,  éste, a su vez, investigaba por prevaricato a la jueza.

“Según el registro de la Fiscalía, el 21 de enero Samuel L. rechazó una denuncia y favoreció a la jueza Gladis B. Cuatro días después ella le devuelve el favor al  fiscal con la absolución de mi denuncia”, afirmó el padre de la víctima. “Sólo queremos justicia y que destituyan a esta jueza si prueban que fue así”, afirmó  el hombre, quien busca cumplir su promesa  de justicia para su hija.

 Las  contrapartes

  • Jueza Página Siete tomó contacto con la jueza Gladis B. para conocer su versión sobre la denuncia, pero  luego de saber cuál era el tema a tratar dijo que devolvería la llamada, no lo hizo y la jueza no volvió a atender a este medio.
  • Exfiscal Por su lado, el exfiscal Samuel L. rechazó la denuncia y afirmó, de manera breve, que  no tenía fundamento, pues presentó todos sus descargos en juicio para demostrar que  la retardación de justicia -en el caso de violación- no fue su responsabilidad. Negó haber favorecido a la jueza y señaló que en las fechas en que se desarrolló el proceso en su contra no existía razón para recusar a Gladis B., pues la denuncia contra la magistrada era investigada por otro fiscal.

//Pagina Siete

 

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