Alexis: “No importa quién haya iniciado esto si al final queda limpio, eso es lo más importante”

A pesar de la pandemia, Alexis decidió recorrer el mundo. No ha contraído el virus, dice que “tiene mucha suerte”. | INSTAGRAM DE ALEXIS DESSARD

Alexis Dessard es la “buena noticia” en el país que está en boca de todos. Dejó Francia hace cuatro meses para comenzar su aventura: dar la vuelta al mundo. Decidió empezar esta travesía por Sudamérica porque tiene la ventaja de hablar muy bien español. Visitó Brasil y Paraguay,  Pero su ruta se detuvo en Bolivia y no por un buen motivo: sintió “pena” de ver el montón de basura en los alrededores del Cementerio de Trenes, en Uyuni.

Grande fue la sorpresa para Alexis cuando vio la reacción no solamente de los habitantes, sino de autoridades y otros profesionales que respondieron de forma efectiva a su convocatoria para limpiar el lugar. Fue un éxito y el turista podría continuar su viaje, pero no; pronto se vio motivado por iniciar una nueva campaña de limpieza del Uru Uru, el lago que fue declarado sitio Ramsar y que ahora es un desértico basurero. “Si esto toma un mes más o dos me quedo“, dice decidido.

Tiene 25 años, nació en Bélgica y a los dos años se mudó junto a su familia a Costa Rica y a los siete a Francia, donde terminó sus estudios en multimedia y programación. El conocimiento que adquirió en estas áreas le permite con facilidad realizar los videos de sus viajes que los comparte en su blog y canal de YouTube.

A pesar de la pandemia, Alexis decidió recorrer el mundo. No ha contraído el virus, dice que “tiene mucha suerte”; y está emocionado por lo que viene, pues son dos años de ahorro que son fruto de un trabajo que realizó mientras estudiaba. “Tengo suficiente dinero para no tener que trabajar y no pedir dinero a cualquier persona. (…) Ahora aprovecho disfrutar los momentos y concentrarme en los proyectos sin tener que pensar en el dinero. Obviamente no me permito un montón de cosas, sólo necesito alojarme y comer. Tengo todo mi equipo de cámara que lo compré antes de venir, así que no necesito muchas cosas durante mi viaje”.

Manifiesta, además, estar agradecido con las personas que lo ayudan con este proyecto. En estos momentos Alexis está hospedado en un hotel, en Oruro, donde no paga nada porque lo invitaron al enterarse que lidera las campañas de limpieza.

Fueron, son y serán días intensos para Alexis, mañana comenzarán las jornadas de limpieza en el lago, a las que ya se sumaron cientos de voluntarios. En uno de sus descansos conversó con Los Tiempos y contó detalles de sus aventuras, sus proyectos y lo que significa liderar estas campañas en el país.

—¿Naciste con ese espíritu viajero o fue algo que descubriste hace poco?

—Pienso que lo tuve desde mi infancia. Nací en Bélgica, pero a mis dos años fui a vivir a Costa Rica y a mis siete me mudé a Francia. Mis padres se divorciaron cuando tenía cinco años, por eso mi padre se quedó en Costa Rica y yo me fui a Francia con mi madre y mi hermano mayor. Y de esa forma vi lo que son países diferentes, culturas diferentes. Ya tenía idea de lo que era esto cuando era muy pequeño. Sabía que había mucho que explorar y tal vez por eso quise siempre ir a muchos países.

—¿Qué es lo que más te inspira a la hora de viajar? 

—Conocer el mundo en el cual vivo. La idea de quedarme en una oficina frente a una computadora no me apetece para nada. Me sentiría bloqueado, lo que yo quiero es conocer el mundo, conocer gente, personas, culturas, todo eso me encanta.

—¿Viajas solo o entre amigos? 

—En solitario, totalmente en solitario. Así tengo más libertad para hacer exactamente lo que yo quiero y lo que elijo. 

—¿Cuándo llegaste exactamente a Bolivia? ¿Es la primera vez que visitas el país?

—Sí, es la primera vez que visito Bolivia. Llegué el 12 de febrero, hace casi dos meses. 

—¿Qué ciudades conociste de Bolivia? 

—Cruce por la frontera terrestre haciendo dedo. Así que llegué desde Paraguay a Villa Montes. Luego tomé un bus hasta Santa Cruz y de ahí hasta Potosí, Uyuni, y ahora estoy en Oruro.

—¿Y qué es lo que más te gustó de estas ciudades? 

—Las experiencias improvisadas que tuvimos con toda la gente que conocí en todos lados. Por ejemplo, en Samaipata hicimos voluntariado, lo que nos permitió visitar varios lugares. Esa fue una experiencia original. Igual en Santa Cruz, allí una persona nos llevó haciendo dedo y era una persona que se estaba presentando para las elecciones y durante su campaña nos mostró varios pueblos y fue muy divertido. Era una experiencia que no se suponía que íbamos a tener, fue todo improvisado. Y eso es lo que me gusta. 

Ahora está pasando lo mismo con este tema de la limpieza porque he visto gente muy alta en la ciudad, como el alcalde, autoridades del Ejército y todo y eso es algo que consideraba totalmente imposible de hacer.

—¿Se te presentó algún problema? 

—No, la verdad que no tuve ningún problema. Nadie me ha intentado robar, pasé por las fronteras tranquilo. Sólo me pasaron buenas cosas. 

¿Podríamos decir que lo que menos te gustó fue el tema de la basura? 

De hecho que sí. Lo que no me gustó, efectivamente, es ver lugares llenos de basura. Pero eso me permitió justamente hacer este proyecto que está genial, uniendo gente y me encanta ver la solidaridad de ellos cuando están unidos a favor del medio ambiente. 

—Iniciaste una campaña que quizá ningún otro (boliviano o extranjero) se animó a realizar. En este sentido, muchos aplauden esta iniciativa y te felicitan, pero también se sienten apenados por el hecho de que sea justamente un turista y no nuestras autoridades quienes impulsen estas acciones. ¿Cómo te sientes con eso?

—Sí, he leído muchos comentarios de ese tipo. La verdad que no sé exactamente qué responder. El objetivo final es que sea limpio y mejor pensar en el futuro que en el pasado. No importa quién haya iniciado esto si al final queda limpio, eso es lo más importante. Igual, creo que el hecho de que sea un extranjero también ayudó a la mediatización y la mediatización ayudó a la limpieza. Así que más bien ha sido una ventaja.

—¿Pensaste en llegar a tener toda esta atención mediática? 

—Jamás pensé eso. Y es lo que digo: cada vez me siento como en un sueño y todavía no puedo creer lo que está pasando, porque soy una persona normal como cualquiera que está visitando un país y ahora todo el país está enfocado en las limpiezas. Yo pensaba que a lo mejor unas personas se unirían y me iban a apoyar a limpiar la basura, pero no más.

—¿Te has encontrado con una situación similar en otro lado? 

—Nunca. Es la primera vez que he intentado unir a la gente para hacer un proyecto de limpieza. Por eso, así no podía esperar una respuesta tan grande.

—¿Y en otros países? 

—Pues tal vez sí. Si es que veo un lugar sucio tal vez trataré, tal vez la respuesta sea diferente, pero lo voy a intentar. Ahora que veo que es posible hacerlo voy a continuar haciéndolo con placer. 

—¿Después de Bolivia, qué sigue? Háblanos un poco de tus rutas. 

—No tengo ningún itinerario. Todo es imprevisto. Pero la idea del principio era visitar América Latina, esta es mi puerta al mundo, empezando con el sur y yendo hacia el norte. Así que lógicamente el siguiente país sería Perú. Pero igual no tengo ninguna prisa de ir a Perú, ahora quiero terminar en lo que puedo ayudar en Bolivia. Así que si tomase un mes más o dos meses más, me quedo. 

—¿Piensas visitar Cochabamba? 

—Sí, tal vez en dos o tres semanas esté por allí. 

—Para finalizar, ¿qué mensaje les puedes dar a los bolivianos? 

—Agradecer la solidaridad que están mostrando hacia el medio ambiente y continuar en esa dirección para que el país no tenga ningún lugar lleno de basura. Y así será mejor para todos, para el turismo, para la economía, para todos los que viven. 

//Los Tiempos

 

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