Denuncian que mientras Wilma era enterrada intentaron raptar a sus hijos

Cuando los restos mortales de Wilma Flores Zurita eran traslados para su entierro en un cementerio del Plan Tres Mil sus dos niños, de 7 y 2 años de edad, varón y mujer, respectivamente, desaparecían de su vivienda, ubicada en el cuarto anillo, de la doble vía a La Guardia de la capital cruceña.

Humberto Orellana, abogado de la familia de víctima, informó a EL DEBER que a la conclusión del funeral, los dolientes retornaron a su hogar y grande fue la sorpresa al no encontrar a ninguno de los menores, que habían quedado al cuidado de otros familiares.

Inmediatamente, la familia se movilizó y denunció la desaparición de los menores a la Policía. La búsqueda desesperada dio resultados y después de, aproximadamente, tres horas de angustia los infantes fueron encontrados ocultos en una tienda cercana a la vivienda.

Orellana manifestó que la Policía ya tiene conocimiento del hecho e investiga las circunstancias de la desaparición. Sin embargo, los familiares presumen que se trata de personas relacionadas al feminicida Marcelino Martínez Arenas, padre de los menores, y que ya habían lanzado amenazas por lo que se había pedido garantías para la familia de la víctima.

Actualmente, los niños están en custodia de la hermana menor de Wilma.

El feminicidio

Wilma Flores Zurita fue asesinada el domingo, al mediodía, ante a vista de las personas que se encontraban en el supermercado Hipermaxi, en el cuarto anillo de la doble vía a La Guardia.

Hasta allí llegó el homicida, que después de hacerle un seguimiento, compró el cuchillo con el que posteriormente acabó con su vida.

La tarde de este martes, específicamente a las 18:00, Marcelino arribó al aeropuerto de El Alto, La Paz, y luego fue trasladado al penal de máxima seguridad de Bolivia, Chonchocoro, en cumplimiento a una orden judicial que dictaminó detención preventiva.

//El Deber

 

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