Feminicida de Wilma tenía denuncia por violencia; su declaración fue pospuesta dos veces

Wilma Zurita, de 29 años, quien ayer murió apuñalada por su expareja en la puerta de un supermercado de Santa Cruz, ya había denunciado hace una semana ante la Policía el hostigamiento que sufría por parte de su exesposo, Marcelino Martínez, informaron sus familiares. Dos niños quedaron en la orfandad.

“Estaba denunciado en la Policía debido a que en una ocasión agredió a mi tía (madre de Wilma) y a mi prima”, contó Jaime Zurita, primo de Wilma. En esa oportunidad, el hombre fue arrestado por ocho horas y posteriormente fue liberado.

El primo de la víctima reveló además que hace una semana Wilma había solicitado protección a la Policía, ya que sufría un acoso permanente de parte de su expareja.

La familia de la víctima reclama por lo que consideran un retraso en la aplicación de justicia pues ya se había hecho conocer a las autoridades de la peligrosidad del individuo sentando una denuncia el pasado 21 de marzo, un dato que fue confirmado por José María Velasco, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv),

Velasco dijo a Unitel que en esa fecha efectivos policiales del DP-6 llevaron a la pareja en calidad de arrestado a instalaciones de la Felcv y se dio apertura a una denuncia por violencia familiar doméstica y que se hizo conocer al Ministerio Público de la misma, por lo que se ofició las tareas investigativas.

La toma de declaraciones debía ser el 24 de marzo, pero el ahora detenido presentó un certificado indicando que tenia problemas de salud por lo que se postergó la declaración para el 31 de marzo.

Según antecedentes a los que tuvo acceso El Día, Marcelino tiene tres denuncias en la Policía de la Radial 17 1/2 por agresiones y la última registrada en fecha 23 de marzo. Su exsuegra, Lucia Zurita Ovando lo denuncio porque en fecha 21 de marzo a las 14.00 horas, se apersonó a su vivienda del barrio Los Bosques en estado de ebriedad a tratar de llevarse a su hija.

La mujer refiere que aquel día, agredió física y sicológicamente a Vilma quien también se opuso a que sacara a su niña pero este se enfureció y arremetió a golpes a su suegra hasta dejarla inconsciente y con moretones en el rostro. Pese a sus antecedentes, un fiscal lo liberó.

Wilma y el agresor estaban separados hace un año;  no obstante, él la acosaba y se negaba a aceptar que ella pudiera tener otra pareja. “Por celos le ha matado y ahora ella ha dejado dos niños de seis y dos años huérfanos”, precisó Jaime Zurita.

El hombre se había divorciado de Wilma Zurita hace un año, pero ambos aún vivían bajo el mismo techo junto a los niños.

Testigos del lugar donde se produjo el crimen indicaron que el hombre interceptó a la mujer cuando ella intentaba entrar al supermercado y luego del ataque, el sospechoso pretendió darse a la fuga, pero fue retenido por testigos que llamaron a la Policía. La mujer falleció en el lugar, pues perdió mucha sangre.

El hombre, que vestía una polera amarilla, gorra roja y un jean, fue esposado por los investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), lo introdujeron a una patrulla de la Policía y desde ahí el sospechoso miraba cómo los policías revisaban el lugar del crimen. Ahora se encuentra en celdas de la Felcv a la espera de su audiencia cautelar que definirá su situación.

Mientras los investigadores recolectaban más elementos de la escena del feminicidio, al lugar llegaron la madre de la víctima y otros familiares que vieron cómo trasladaban el cuerpo de la mujer a la morgue judicial de la Pampa de la Isla, en afueras de la ciudad de Santa Cruz.

Los testigos que estaban en el lugar quisieron auxiliar a Wilma, pero se desvaneció en cuestión de segundos y se desangró. Contaron que no pudieron hacer nada más que llamar a la Policía. El lugar del crimen fue tapado con lona y nailon, los familiares de Wilma se fueron a la morgue.

La Felcv investiga el caso, el cual pasó a la Fiscalía, instancia que abrió el caso por feminicidio que se sanciona con 30 años de presidio.

A la espera de que la Fiscalía Especializada de Delitos Contra la Vida en Bolivia, dependiente de la Fiscalía General, confirme los datos, con este caso son 32 feminicidios registrados en Bolivia en lo que va del año. Eso significa un promedio de casi un feminicidio cada tres días en el territorio nacional.

Los informes preliminares precisan que hubo ocho feminicidios en La Paz, siete en Cochabamba, seis en Santa Cruz, cuatro en Oruro, dos en Beni, dos en Potosí, dos  en Chuquisaca, uno en Pando y ninguno en Tarija.

//Pagina Siete – El Dia

 

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