El “rodillo” del MAS desvirtúa la acción fiscalizadora del Legislativo

La interpelación a Del Castillo terminó en pelea, pero salió con “voto de confianza”. | APG

Entre junio y julio de 2021, el Legislativo fue escenario de tres interpelaciones a autoridades del Órgano Ejecutivo. Los interpelados salieron airosos de los actos de fiscalización debido al apoyo de la mayoría que tiene el Movimiento Al Socialismo (MAS) en la Asamblea Legislativa. La oposición califica esto de show y se siente limitada en su acción fiscalizadora, que lo único que queda es la denuncia pública.

En ese contexto, los legisladores de oposición sostienen que, por la mayoría del MAS, no se puede realizar una verdadera fiscalización, porque incluso en las intervenciones son limitados y coartados en el uso de la palabra, pero lo lamentable es que no se cuestione el accionar de las autoridades.

“Todo lo que hacen está bien, no hay nada malo. Pese a nuestros cuestionamientos, el informe es aprobado y lo único que nos queda es denunciar ante la opinión pública”, señala la senadora Cecilia Requena, de Comunidad Ciudadana (CC).

Fiscalización

Las interpelaciones estuvieron dirigidas a los ministros de Justicia, Ivan Lima; de Gobierno, Eduardo del Castillo, y de Salud, Jeyson Auza.

El factor común de los convocados a estos informes fue cuestionar al gobierno transitorio de Jeanine Áñez e incidir en su discurso de presunto golpe de Estado y sindicar de gobierno de facto.

Los dos primeros actos interpelatorios tenían como objetivo conocer si se respetó el debido proceso en la detención de la expresidenta Áñez.

En el caso del ministro Lima, pese al asunto establecido, éste se desvió y fue escenario propicio para la autoridad para sostener que no hubo un fraude en 2019.

“No existe una sola prueba ni un elemento que sostenga un fraude electoral”, sostuvo ante los legisladores.

En la interpelación a Del Castillo, también sobre el tema de Áñez, la exposición del titular de Gobierno fue con videos y otros sobre las muertes de Senkata y Sacaba, pero no respondió sobre lo peticionado.

Esta actividad fue una de las más violentas. Del Castillo fustigó a los asambleístas de oposición y los tachó de asesinos cómplices, cómplices de la corrupción, cómplices del narcotráfico.

En esta oportunidad, el Ministro de Gobierno desató los ánimos caldeados hasta que dos legisladores se agarren a golpes, en tanto, en los alrededores, supuestos familiares de los fallecidos en Senkata le hacían barra.

En el proceso interpelatorio a Auza, solicitada por la bancada del MAS, sólo sirvió para que la autoridad exponga el trabajo que desarrolla para enfrentar la pandemia de la Covid-19.

En los tres casos, los interpelados fueron aplaudidos y vitoreados.

“Les encanta distraer la atención de lo importante y lo importante aquí son las vacunas y la atención de la emergencia sanitaria”, señaló el diputado Alejandro Reyes, de CC.

Objeto de las interpelaciones

El Reglamento de debates de la Cámara de Diputados, que regula las interpelaciones en la Asamblea, en su artículo 144 señala que “cualquier diputada o diputado podrá plantear una interpelación ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, a las ministras o ministros del Órgano Ejecutivo para obtener la remoción de la autoridad interpelada y la modificación de políticas que considere inadecuadas. Para ello, presentará un pliego interpelatorio a la Presidencia de la Cámara con determinación de la materia y objeto “.

En los tres casos, la mayoría del MAS aprobó los informes de las autoridades por el “orden del día puro y simple”.

//Los tiempos

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