Conoce a Manfred Reyes Villa Avilés, el concejal qhochala que trabajó en la NASA

Manfred Reyes Villa Avilés, concejal municipal de Cochabamba. Foto: OPINIÓN

Este viernes, el Concejo Municipal de Cochabamba designó al concejal Manfred Reyes Villa Avilés como alcalde suplente temporal del 1 al 12 de septiembre. La autoridad municipal está especializada en la construcción de aeronaves y desempeñó sus labores como ingeniero en Boeing, General Electric y Dassault Falcon Jet.

Reyes Villa Avilés es ingeniero aeroespacial, una profesión poco conocida que le ha permitido estar en contacto con muchas personalidades y poder involucrarse en la creación de aviones privados.

Con un homónimo indudablemente reconocido en Bolivia, Manfred ha intentado marcar su propia huella y brillar con luz propia desde lo que sabe hacer, que es construir aeronaves.

DEDICACIÓN PROFESIONAL

Manfred es hijo del político Manfred Reyes Villa, actual alcalde de Cochabamba y de Patricia Avilés. Nació el 30 de septiembre de 1988 en Cochabamba. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el colegio Carachipampa y Calvert.

Manfred Reyes Villa junto a su hijo

Desde que era pequeño tenía en mente salir al exterior a profesionalizarse, así que comenzó a buscar alguna carrera en Estados Unidos. Se decidió por Ingeniería Aeroespacial, que se enfoca en el diseño de aviones. Además, hizo una maestría en Administración de Empresas.

Al terminar sus estudios, elaboró un proyecto para la NASA, junto a otros compañeros, que consistía en la elaboración del primer avión híbrido. Esa experiencia le permitió adentrarse en el mundo de la creación de aeronaves y ganar currículo suficiente para migrar a otras empresas de talla mundial.

Al concluir la construcción de la máquina, tuvo la oportunidad de trabajar en Boeing, como parte de un equipo de emergencias. Luego de un tiempo comenzó a hacer aviones privados.

Con la misma misión, fue contratado por la empresa francesa Dassault Falcon Jet.

Después de un año y medio, quería aprender más, así que postuló a General Electric y fue aceptado. Al entrar, su labor era diseñar motores de aviones que volarán los próximos 80 años. Finalmente, volvió a Dassault Falcon Jet, a la parte de ventas.

“He tenido una linda experiencia, he conocido personas de todas partes del mundo y durante todo ese tiempo siempre he tenido en mente Bolivia”, dijo a OPINIÓN.

“Cuando era niño, veía a mi padre trabajar en la Alcaldía y crear cosas. Yo admiraba mucho a un ingeniero que trabajaba con él, así que yo decía: quiero ser Manfred y el ingeniero en uno”, relata respecto a su motivación para elegir una carrera.

Pese a destacar en el rubro de la aviación, indica que tuvo que esforzarse para cumplir sus sueños. “Fue muy difícil, me costó mucho, pero creo que eso es lo que me llamó la atención. Era algo que tenía que conquistar. Sabía que me pondría en una situación complicada y sería un reto”.

Cuando terminó sus estudios, su idea era retornar a Bolivia, pero su familia ya tenía algunos conflictos políticos, por lo que se quedó en el extranjero. “Yo empecé desde abajo. Allá, como Manfred, yo no era nadie, era una persona más. No había nadie que me ayude. Hubo momentos en los que me quería rendir, pero algo que aprendí de mis padres es que nunca hay que rendirse”, asegura.

FAMILIA

Manfred está casado con Nicole Quiroga, una cochabambina que conoció en Estados Unidos.
Tiene cuatro hermanos, con quienes comparte una relación bastante estrecha, son amigos y se apoyan entre sí. Lleno de expectativas, Manfred tiene claras sus metas futuras. “Cochabamba es mi casa, amor, familia y cultura. Bolivia, para mí, es un reto”, finaliza.

//Opinión

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