Alerta: Abundan casos de estafas a jóvenes desocupados

«Se necesitan jóvenes y señoritas sin experiencia, para realizar trámites en La Paz y El Alto. Se ofrece sueldo fijo, viático y refrigerio”. Ese es uno de los muchos anuncios que se lee tanto en postes,  esquinas de casas y, en su mayoría, en redes sociales. Sin embargo, casi todas esas promesas de buen sueldo y trabajo fácil acaban en estafas.

Una víctima más: Julián terminó el colegio el 2020 y buscaba un trabajo para solventar sus estudios superiores. Al ver un anuncio en Facebook se animó a probar suerte; pero, antes de tener el puesto debía ser capacitado y depositar al menos Bs. 1.000 en una cuenta bancaria. Tras el depósito, la página que lo captó desapareció y los números de celular dejaron de funcionar. Julián resultó estafado junto a otros jóvenes que buscaban una fuente de ingreso.

Como este caso, hay muchos similares y el factor común es que las víctimas son jóvenes. Estos delitos aumentaron especialmente en los últimos meses, tras la flexibilización de las restricciones por la pandemia, explicó el subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, Juan José Donaire.

Las denuncias de estafa también recaen sobre los grupos llamados “Libertad Financiera” o el “Telar de la Abundancia”. Inicialmente prometen una ganancia jugosa si la persona invierte cierta cantidad de dinero y si ésta lleva a otras terceras, la paga será mayor.

Según el comandante departamental de la Policía en La Paz, Juan José Russo, las estafas también se realizan mediante llamadas que prometen empleos en el interior y exterior del país.

“Hay bastantes maneras de captar aprovechando la humildad de nuestra gente”, sostuvo.

Suplantación de páginas

Los estafadores no solamente trabajan desde instituciones que prometen el oro y el morro a las personas necesitadas de trabajo, también recurren a la suplantación; es decir que se hacen pasar como representantes de instancias importantes como la Aduana, bancadas políticas e incluso empresas mineras.

El coronel Donaire explicó que la última denuncia atendida por la  FELCC fue la de dos ciudadanos que crearon una página a nombre de una empresa minera prestigiosa. El sueldo que  ofrecían era bastante atractivo.

“En la supuesta necesidad de querer incorporar ciertos profesionales que están desglosados en esa página que han usado, muchos jovencitos se han presentado para acceder a este trabajo”, explicó el subdirector de la FELCC.

La supuesta empresa minera mencionó a las víctimas que se tenía un convenio con un instituto a fin de efectuar capacitaciones para el puesto. El dinero que debían pagar los interesados oscila entre los Bs. 1.000 y  Bs 1.500. Luego del depósito que realizaron los jóvenes, la página dejó de tener vigencia y los supuestos directores de la empresa desaparecieron.

Un caso similar ocurrió a inicios de este mes, cuando la Confederación Nacional de Mujeres “Bartolina Sisa” denunció que estafadores usaban el nombre de la organización social para ofrecer trabajo mediante Facebook.

“Gran parte de las empresas constituidas que tienen prestigio, no hacen este tipo de ofertas atractivas en principio, finalmente no piden documentos específicos como carnet de identidad, no piden hacer depósitos anticipados. Estos son mecanismos que deben llamarnos la atención y que ante la duda podemos acceder a primera instancia a gente que conoce de páginas o el departamento de Cibercrimen”, recomendó Donaire.

La autoridad policial añadió que este tipo de delitos son frecuentes por el incremento de la actividad de oferta mediante Facebook no solo laboral, sino de la venta de productos. El subdirector indicó que existe un mercado digital muy grande, y la situación es aprovechada por delincuentes.

Para el comandante departamental de la Policía, Augusto Russo, los estafadores usan  diferentes modus operandi y aprovechan la ingenuidad y necesidad de las víctimas. “Hay gente que aún cree en estas estafas. Hay diferentes modos de captar a las víctimas, muchas de las cuales son ingenuas”.

Según Russo, un alto porcentaje de estos delincuentes operan en complicidad. Hay gente que se da formas para “manejar” a otras personas desde la cárcel.

“Muchas de estas páginas son manejadas en su mayoría por gente que se encuentra en la cárcel, sin embargo, hay estafadores que operan desde la calle. Los que captan son de afuera y serían parte de algún grupo o de un clan”, explicó el coronel Russo.

La autoridad remarcó que las víctimas en su mayoría son adolescentes y jóvenes, pero hay un porcentaje de adultos mayores, que tienen necesidad económica.

//UrgenteBo

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