Dos muertes en un mes en recintos a cargo de la Policía; la Defensoría está preocupada

Cristofer Quispe Patón, quien murió en el reclusorio de Chonchocoro, en La Paz..

El 6 de octubre María Fernanda Paucara (23) falleció en instalaciones de la Estación Integral Policial (EPI) de la zona Chasquipampa y seis policías son investigados por ello. El domingo, Cristofer Quispe Patón (27) murió con señales de tortura, también en un recinto a cargo de la Policía Boliviana, donde también se investiga la posible participación de uniformados.

En ambos casos, la Defensoría del Pueblo expresó su preocupación por lo que ocurre en los recintos a cargo de la Policía Boliviana y exhortó eficiencia en sus labores y cumplimiento de la normativa nacional.

“Preocupa a la entidad defensorial las condiciones de seguridad al interior de ese recinto, por lo que considera urgente que las autoridades de Régimen Penitenciario garanticen y precautelen la integridad de los internos”, demandó la institución, luego de que su delegado en El Alto, Santos Lipa, visitó el penal de Chonchocoro.

En el caso de Paucara observó que los policías la hayan privado de libertad cuando la Ley 259 y el Decreto Supremo 1347 establecen que las sanciones por la supuesta infracción que cometió (consumo de bebidas alcohólicas en vía pública) son multas y trabajo comunitario.

El reciente deceso ocurrió el fin de semana y las investigaciones preliminares establecen que Quispe, quien no pudo salir en libertad el lunes porque sus familiares no habían reunido los 200 bolivianos que necesitaban para cancelar un trámite, fue golpeado por un grupo de reclusos extranjeros, quienes le rompieron al menos 13 costillas.

Las lesiones causadas en la espalda de Cristofer Quispe

Los familiares del fallecido aseguran que estos reclusos actuaron a pedido de policías que tuvieron un incidente con Quispe, entre ellos un teniente y un coronel. El padre del fallecido —en declaraciones a la red Bolivisión— hizo saber que se encuentra desahuciado y que, de ser necesario, se inmolará en busca de que se castigue a los policías responsables.

“Está totalmente violado y golpeado. Esto le han hecho ya tiempo. Los internos mismos tienen miedo a un coronel que domina ahí y es pesado… Un teniente está a cargo de este asesinato, está partida la cabeza y tiene 13 costillas rotas”, dijo.

“Le pido al coronel (Jhonny) Aguilera (comandante de la Policía) que me ayude. Usted quiere limpiar la Policía, pues limpie a estos coroneles, a estos oficiales malos. Ayúdeme , se lo suplico…voy a llegar hasta el fondo, como estoy desahuciado me voy a inmolar, no me interesa”, agregó.

Lipa, quien visitó el penal para indagar a nombre de la Defensoría las circunstancias del fallecimiento, dijo que no se descarta que en este hecho esté involucrado personal de la Policía Boliviana.

“No descartamos también de que haya sido un funcionario policial, pero esto lo tiene que determinar el Ministerio Público en las investigaciones que realice”, afirmó.

El director nacional de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias, no descartó que el reo haya sido torturado antes de morir.

“Nosotros hemos revisado las fotos del privado de libertad y no descartamos torturas que se hayan realizado al interior de este centro. Ya han sido separados cuatro privados de libertad que habrían participado de la agresión de este privado”, afirmó.

//Pagina Siete

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