El 40% de los vinos que se consume en Bolivia es de contrabando

Esta Navidad, muchas familias brindarán con vino de contrabando, pues en el mercado nacional 4 de cada 10 bebidas ingresa ilegalmente. Esta situación afecta a las industrias vitivinícolas del país, que redujeron su producción en 30 por ciento y reportan pérdidas anuales de 350 millones de bolivianos.

Según el gerente de la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV), Fernando Galarza, la devaluación de la moneda argentina y la crisis económica en ese país provoca que el ingreso de bebidas alcohólicas de contrabando se incremente por todas las fronteras de Bolivia.

Sin embargo, dijo que la situación tiene cierta particularidad en los límites con Argentina, por donde ingresa casi la totalidad del vino ilegal.

Las fábricas de vino nacional tienen la capacidad para producir 20 millones de litros al año, esa cifra se alcanzó en 2019, pero en 2020 y 2021 se redujo a 14 millones de litros.

“No hemos alcanzado los niveles de 2019. La situación es difícil, no se puede competir con los precios de un producto de contrabando, que es mucho más barato y no paga impuestos. Se afecta toda la cadena productiva, el Gobierno también pierde porque no cobra impuestos”, dijo Galarza.

El contrabando de la bebida se incrementa cada año y con esa tendencia se espera que en unos años la mitad de los vinos que se vende en el país sean de contrabando.

La situación ha causado crisis en las 68 bodegas afiliadas a la ANIV. Otras bodegas pequeñas, que son las más afectadas, están al borde la quiebra. El 76 por ciento de las industrias vitivinícolas están en Tarija.

Importación de vino. | Los Tiempos

Galarza indicó que hay bodegas que cerraron entre 2020 y 2021, pero no se tiene el dato exacto.

La producción de vino genera más de 5 mil empleos directos en el país y es el segundo rubro económico más importante del sur del de Bolivia, sólo es superado por la producción gas.

La reducción en las ventas provocó un descenso del 30 por ciento en la producción, puesto que se tiene una gran cantidad de bebida estocada.

La reducción en la producción de vino también afecta a las familias productoras de uva, debido a que en 2022 la compra de la fruta caerá en más de 30 por ciento.

Hasta 2015, la comercialización y la producción de vinos y singani movía 140 millones dólares, pero las ventas comenzaron a caer desde 2016 y en 2020 el sector fue duramente afectado.

Luis Pablo Granier, presidente de la ANIV, estima que actualmente toda la cadena productiva vitivinícola mueve al menos de 100 millones de dólares.

“No nos hemos recuperado, los números de venta de 2021 son muy similares al de 2020. La causa es el contrabando: 4 de cada 10 botellas de vino en Bolivia son de contrabando, eso nos afecta”, indicó.

El precio de un vino argentino de contrabando en el mercado nacional es 50 por ciento menor al de un vino nacional. A eso se suma que entre el 35 y 40 por ciento del costo de la producción del vino nacional va al pago de impuestos.

“Con una carga tributaria tan alta y el costo del producto del contrabando a la mitad, es imposible que la industria nacional crezca. El Estado quiere sustituir las importaciones, pero no hay apoyo a las industrias y tampoco hace más difícil el contrabando. Yo no sé cuánto más va a aguantar la industria”, lamentó Granier.

El ejecutivo de ANIV indicó que tuvieron reuniones con los ministerios de Economía y Desarrollo Productivo para solicitar acciones más efectivas contra el contrabando, pero no hay buenos resultados.

“A pesar de que hay un Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando, no hay quién tome responsabilidad sobre el tema; el Gobierno quiere que la solución venga del municipio y no hemos recibido la atención necesaria”, dijo.

Agregó que traer vino de contrabando en estas épocas es visto por la población como una actividad económica que deja ganancias, especialmente para los desempleados.

“Traer vino de contrabando se vuelve una alternativa de negocio, la gente ve como una ventaja, pero es como dispararse en el pie porque eso está matando a la industria nacional y dejará a mucha gente desempleada”, agregó.

DIFERENTES OPINIONES

El contrabando es una amenaza muy grande, colapsará a toda la industria nacional principalmente a las cerveceras vitivinícolas. Pedimos que se aboquen al tema de contrabando y salven a la industria nacional”

Luis Pablo Granier: Presidente de ANIV

Hay pequeñas microbodegas que ya cerraron, otras están al punto de la quiebra porque no pueden competir contra el contrabando; mucha gente puede quedar sin trabajo”

Fernando Galarza: Gerente de ANIV

Esperamos que podamos controlar mejor el contrabando para evitar la entrada masiva de productos de Brasil y Argentina. Tenemos una carga tributaria muy alta, la más alta de toda la región”

Ibo Blazicevic: Presidente de la CNI

De Bolivia salen 2.400 millones de dólares al año por el ingreso de contrabando, imagínense que sólo la mitad de ese monto se quedara en las industrias del país, habría recuperación y mayor empleo”

Luis Laredo: Presidente de la FEPC

//Los Tiempos

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